Queridos lectores…
Esta noticia no es del 2026, pero eso no quiere decir que sea menos actual y mucho menos interesante… Porque hay noticias o sucesos que son atemporales como este.
Todo esto sucedió en febrero del 2016, cuando Thomas Patterson (esposo de la epidemióloga de enfermedades infecciosas Steffanie Strathdee), después de pasar varios meses con altibajos de salud, recibió al final su diagnóstico el cual fue demoledor porque Thomas estaba saturado de bacterias, era como una lucha contra una superbacteria mortal la cual no reaccionaba ante ningún antibiótico o medicina existente.
Luego, los médicos descubrieron en él, un absceso abdominal del tamaño de una naranja, infectado con “Acinetobacter baumannii” que es una bacteria virulenta resistente a casi todos los antibióticos.
Entonces, contra todo pronóstico Steffanie investigó otro tipo de tratamiento y logró dar con un estudio realizado por un investigador (de Tiflis, Georgia) sobre el uso de bacteriófagos para el tratamiento de bacterias resistentes a los medicamentos. Pero como increíblemente este tipo de tratamientos para casos como este no están aprobados por la salud pública (en este caso la FDA), pero no solo a “este protocolo” de la FDA, sino también a los científicos especializados en bacteriófagos.
Finalmente, logró que le inyectaran este “tratamiento especial” y como resultado, Thomas sobrevivió.
Tomen en cuenta que en este escrito nos saltamos toda la agonía, sufrimiento, investigaciones, pasajes narrativos, etc… que pasaron ambos para llegar a este resultado. Y por eso llegamos a esta conclusión:
“Es muy triste e incoherente que hagan pasar a cualquier persona por un calvario para salvar su vida, teniendo en cuenta que este tratamiento, cura o como quieran llamarlo ya se había utilizado en el pasado donde tuvieron resultados positivos… Lo peor es que esto sigue pasando y la pregunta es ¿Por qué?”
Por favor, lean todos los links y otras informaciones en internet. Esta pareja incluso escribió un libro sobre la lucha por salvar la vida de Patterson, titulado “El depredador perfecto” … Y a partir de que se informen y sepan la historia entera saquen ustedes mismos sus conclusiones:
- Ningún antibiótico funcionó, así que esta mujer recurrió a un enemigo natural de las bacterias para salvar la vida de su marido
- Superbacterias: tenía “la peor infección del planeta” pero su esposa no se dio por vencida
- Steffanie Strathdee, la mujer que transformó un virus en medicina para salvar la vida de su esposo

La primera foto se muestra a Steffanie Strathdee y Thomas Patterson en el hospital | La segunda foto se ve a Thomas estando a salvo donde muestra la superbacteria que casi resulta letal para él; y la de ella, el bacteriófago que logró salvarlo.

